PORQUÉ IMPLANTAR UN CULTIVO DE PLANTAS BIOCIDAS

El objetivo de implantar un cultivo de plantas biocidas es reducir la población de patógenos del suelo de forma ecológica evitando el empleo de sustancias químicas. El efecto a medio plazo es el mantenimiento de un equilibrio sanitario y nutricional en el suelo que permita un desarrollo correcto de nuestros cultivos.

Otros efectos beneficiosos de esta práctica son:

  • Utilización como estrategia de greening.
  • Aumento del contenido de materia orgánica.
  • Reducir la perdida por lixiviación de nutrientes y agua sobrante del cultivo anterior.
  • Evitar la erosión del suelo.
  • Favorecer la infiltración en suelo compactados.
  • Control de plantas adventicias.

COMO ACTÚAN LAS PLANTAS BIOCIDAS EN EL SUELO

EFECTO PLANTA TRAMPA

COMO ACTÚAN LAS PLANTAS BIOCIDAS EN EL SUELO

EFECTO DE BIOFUMIGACIÓN

RECOMENDACIONES DE SIEMBRA Y CULTIVO DE BIOCIDAS

ÉPOCA DE SIEMBRA

La mayoría de agricultores acostumbran a implantar el cultivo de biocidas dentro de su plan de rotaciones y eso implica mucha variabilidad en las fechas de siembra. Nuestro catálogo de variedades ha sido desarrollado para tener una amplia gama de posibilidades que se ajusten a cada necesidad.

Sin embargo no hay que olvidar que los patógenos que queremos controlar también tienes sus ciclos vitales y sus formas resistentes por lo que la elección de la fecha de siembra adecuada debe ser meditada.

  • Mayor cantidad de formas sensible del patógeno.
  • Aprovechamiento de los sobrantes de agua y fertilizantes.
  • Control de la erosión.

Cuando la intención es una biofumigación, hay que considerar la temperatura en el momento de la incorporación de la planta al suelo porque de ella dependerá el efecto biocida.

En cualquier caso, hay que considerar siempre las posibilidades de riego o previsión de lluvias para la fase de implantación y desarrollo inicial.

PREPARACIÓN DEL TERRENO

El terreno no requiere gran preparación; en la mayoría de los casos es suficiente con una labor de gradeo o fresadora superficial pero es conveniente quede uniforme y sin grandes terrones. Después de sembrar se puede pasar un rulo ligero que deje la semilla ligeramente enterrada entre los pequeños terrones, un pase muy rápido de fresadora a poca profundidad o cualquier otro apero de labor superficial.

SIEMBRA

La semilla no se debe enterrar profundamente. La siembra puede hacerse bien en líneas con una sembradora de cereal o bien a todo el terreno con abonadora centrífuga. Para pequeñas superficies puede hacerse a mano, a voleo, haciendo dos pases cruzados para solapar bien y que no queden calvas.

CULTIVO

Es imprescindible un riego o lluvia después de la siembra para que germinen las semillas y también en la primeras fases de desarrollo hasta que la raíz alcance el tamaño suficiente para poder utilizar los recursos hídricos en las capas más profundas del suelo. El desarrollo del cultivo y de la masa vegetativa estará condicionado a la disponibilidad de agua en el suelo que puede ser la remanente del cultivo anterior (en muchos casos suficiente para el desarrollo completo del ciclo), procedente de lluvias o, en su defecto, aportada mediante el riego.

INCORPORACIÓN

El momento adecuado para la incorporación, al igual que el de siembra, viene condicionado en muchos casos por la rotación de cultivos en la finca.

Cuando se persigue un efecto biofumigante o de aportación de materia orgánica, este será directamente proporcional a la masa vegetal que se haya creado.

Cuando se utilizan plantas “trampa” resistentes para el control de nematodos se aconseja que la biocida permanezca en el suelo entre 40-45 días desde la siembra antes de incorporarla.

Aquí os dejamos un listado de patógenos del suelo.

Fuente: Intersemillas.