Después del parón del otoño vuelve el momento de ponerse manos a la obra y empezar a preparar nuestros semilleros de tomate y pimiento.

Desde hace un par de semanas, como siempre en estas fechas, el artículo estrella de nuestra tienda es el sustrato Huminsubstrat N2, una mezcla de turba sphagnum del norte de Alemania con alto porcentaje de turba negra y otro menor de turba rubia fina y macroelementos (nitrógeno, fósforo, potasio, magnesio). Este sustrato es especial para tacos prensados de tomate y pimiento entre otros. Sus características hacen que sea uno de los productos más apreciados entre nuestros clientes a la hora de hacer sus semilleros.

Cómo hacer nuestro semillero de tomate o pimiento?

El lugar

En primer lugar elegiremos el emplazamiento en el cual pondremos nuestro semillero teniendo en cuenta que necesitamos luz para que las plantas no se hilen y una temperatura que no baje de los 14 ó 15 grados, preferiblemente entre los 19 y 20 grados en tomate, y de 20 a 25 grados en pimiento, en otro caso las plantas se estresarán, se pondrán de color morado y tendrán más dificultades para salir adelante.

Las semillas

Es posible que el año pasado hiciéramos una selección de los mejores frutos y recuperásemos sus semillas. Si no ha sido así, iremos a una tienda de confianza y  compraremos las semillas en sobres clásicos, teniendo en cuenta la fecha de caducidad y las variedades que mejor se adapten a nuestra zona.

El soporte del cultivo

Nuestra recomendación es utilizar una bandeja sin alveolos en la que únicamente germinaremos las semillas. Llenaremos la bandeja con un sustrato especial para semilleros tipo Huminsubstrat N2. Además de las características de las semillas y los factores mencionados anteriormente, nuestro éxito dependerá en gran medida de la calidad de la turba que escojamos. Esparceremos las semillas enterrándolas entre 0,5 y 1 cm, las regaremos con un pulverizador domestico procurando mantener una humedad constante pero sin pasarnos y esperaremos a que germinen.

El repicado

Una vez germinadas y cuando las plantas tengan más de dos hojas verdaderas, haremos lo que se conoce como “repicado”, labor intermedia entre la siembra y el trasplante. Seleccionaremos las plantas mejor germinadas y las pasaremos una a una a otra bandeja, esta vez con alveolos, que previamente habremos rellenado también con un sustrato tipo Huminsubstrat N2. Serán válidos otros recipientes siempre que tengan el tamaño suficiente para que la planta se desarrolle. Si alguna planta ha crecido menos podemos dejarla más tiempo y si tiene demasiada altura, por falta de luz por ejemplo, el repicado es el momento de recuperarla. Enterraremos el tallo y dejaremos fuera los cotiledones para que siga creciendo y engordando.

El sustrato es suficiente para que nuestras plantas crezcan sanas hasta el trasplante. Muchas veces nos preguntáis si tenéis que añadir algún fertilizante, perlita o vermiculita. No es necesario, pero podéis incorporarlo al sustrato sabiendo primero en qué consiste y cuál es su función.

A  los más ecológicos os recomendamos utilizar semillas eco y el sustrato Bio-Potgrond con certificado ecológico conforme a la legislación europea, especial para semilleros de plantas hortícolas.

Otra manera de germinar las semillas es mediante jiffys, discos de turba prensados que se sumergen en un recipiente con agua a 20 – 24ºC y pH 6,5, hasta que lo absorben y alcanzan el tamaño necesario para plantar nuestras semillas.